El colecho

¿Hay una fecha límite para dormir con los papás?

Según Margot Sunderland los niños deberían dormir con los papás hasta los 5 años.

La noche es la que más aparta al niño de sus padres. El bebé aun no tiene recursos para gestionar el estrés y la angustia al encontrarse solo, por eso hasta que el niño aprenda  a manejar con calma sus separaciones y su ansiedad frente a esto, es  importante que duerma con sus padres

Margot Sunderland, directora de educación en el Centro para la Salud Mental Infantil de Londres, dice que la práctica de colecho hace más probable que los niños se conviertan en adultos sanos y tranquilos.

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Sunderland también cree que la práctica actual está basada en actitudes sociales que deberían ser abandonadas. “Hay un tabú en este país sobre que los niños duerman con sus padres”, Estudios de todo el mundo muestran que el colecho hasta los cinco años es una inversión para el niño. Pueden tener ansiedad por separación hasta la edad de cinco años o más, lo cual puede afectarles más adelante en la vida. Esto lo tranquiliza el colecho.

Los síntomas también pueden ser físicos. Sunderland cita un estudio en el que aproximadamente 70% de mujeres que no habían sido atendidas cuando lloraban de niñas desarrollaron dificultades digestivas en edad adulta.

El libro de Sunderland: “El libro definitivo de como criar a un niño”, se aleja de Gina Ford, la autora de uno de los libros más leídos sobre cómo ser padres. Gina Ford tiene miles de seguidores, ella recomienda que se establezcan rutinas de sueño para bebés desde que son muy jóvenes en cunas “lejos del resto de la casa” y enseñar a los bebés a dormir “sin la ayuda de los adultos”.

En su libro “The Complete Sleep Guide for Contented Babies and Toddlers” escribe que los padres necesitan tiempo para si mismos. “El colecho… suele acabar con los dos padres durmiendo en habitaciones separadas” y madres exhaustas, una situación que “pone una presión enorme en la familia entera”.

Annette Moutford, directora de la organización para padres ‘Family Links’, confirma que la norma era que los niños del Reino Unido durmieran en cunas y camas, normalmente en habitaciones separadas, desde una temprana edad. “Los padres necesitan su propio espacio,” dijo. “Definitivamente hay beneficios en animar a los niños a que tengan su propia rutina del sueño en su propio espacio.”

Sunderland dice que se ha comprobado que el poner a los niños en sus propias camas cuando solo tienen unas semanas de edad, incluso si lloran por la noche, incrementa el flujo de cortisol.

Los estudios de niños de menos de cinco años muestran que para más del 90%, el cortisol sube cuando van a la guardería. Para el 75% baja cuando vuelven a casa.

El Profesor Jaak Panksepp, un neurocientífico en la Washington State University, que ha escrito el prólogo del libro, dijo que los argumentos de Sunderland era “una historia coherente que se muestra consistente con la neurociencia. Una sociedad sabia debería seguir sus consejos”.

Según Sunderland,  acostar a los niños solos es un fenómeno peculiar a la sociedad occidental que puede aumentar las posibilidades del síndrome de la muerte súbita del lactante (SMSL). Esto puede ser debido a que el niño se pierde el efecto calmante para la respiración y corazón de estar echado al lado de su madre.

“En el Reino Unido, 500 niños mueren cada año de SMSL,” escribe Sunderland. “En China, donde [el colecho] es normal, SMSL es tan raro que no tiene ni nombre.”

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Las consecuencias de dejar llorar a los bebés

Hay muchos mitos entorno a la creencia de que se debe dejar llorar a los niños.

Y es hora de saber,- según palabras de  la Profesora Margot Sunderland, experta en salud mental,-que los consejos populares de ignorar las lágrimas de tu hijo pueden causar daño al bebé.

Bebé llorando

Si tu ignoras a un niño que llora, le dice que se calle o le pones en su cuarto solo, le puedes causar serios daños a su cerebro a un nivel que puede resultar en una neurosis severa y desórdenes emocionales mas tarde en su vida.

La Verdad cruda, es que el llanto no consolado, puede causar daño al cerebro en desarrollo de un niño.

Ella cree que los padres a menudo no reconocen adecuadamente el sufrimiento de sus niños. Mientras que la importancia del contacto, del abrazar y físicamente consolar a sus hijos es fundamental, ella también habla a los padres de los daños de minimizar la ira de sus niños, así como la angustia emocional.

Los padres nunca deberían tratar de disuadir a sus hijos de no sentir ciertas emociones. Aunque tu hijo esté interpretando una situación de una manera completamente diferente a ti, es importante el probarles que tienes empatía hacia ellos, a través del tiempo que les das y el lenguaje y las expresiones faciales que muestra.

Si tu hijo está enojado, tu incrementas su sentimiento de estrés en lugar de reducirlo, si no tomas su enojo tan seriamente como tu desearías que alguien tomara tu enojo.

El intentar contentarlos fuera de su humor resultará que ellos internalicen su estrés, lo cual tomará una cuota en sus cuerpos y su cerebro, como si los dejaras llorar sin calmarlos.

Sunderland también cree que los padres a menudo sin percatarse, disciplinan a sus hijos a través de la vergüenza y el miedo.

Puede ser que obtengan resultados rápidos, y los padres a menudo no se dan cuenta de que lo están haciendo.

Pero el precio en el desarrollo del cerebro de un niño puede ser muy alto, y dejar un legado de ansiedad y fobia social de por vida.

Es demasiado sencillo domar a un niño, en cambio, Sunderland alienta a los padres a ser muy emocionales cuando su niño se comporta muy bien, y muy parcos cuando ellos se comportan mal.

Sunderland cree que los padres que usan palabras de lucha o frases que demandan obediencia inmediata y absoluta, crearán un niño desafiante mientras que las palabras para pensar, que activan sus cerebros al darles una opción, pueden acabar con intensos estados de excitación emocional.

A menudo, sin embargo, Sunderland aconseja que las palabras no siempre son necesarias, y que calmadamente abrazar a un niño que se rehúsa a escuchar, es suficiente.

 A veces el cerebro de un niño está hiperestimulado para responder al lenguaje y un abrazo amoroso y cálido es la única cosa que puede calmarlos sin conflicto.

Basada en su estudio de cuatro años de escanéos del cerebro e investigación científica, Sunderland invita a los padres a rechazar las teorías modernas de expertos de bebés como Gina Ford y la Super Nanny, Jo Frost, que predican la estricta disciplina, rutina y “llanto controlado”.

Sunderland ofrece los siguientes consejos a los padres:

  • No trates de persuadir a tu hijo a que no sienta sus emociones, no importa lo extremas o irracionales que te parezcan.
  • No minimices sus emociones, muéstrales a través del contacto, el tono y las expresiones faciales, que entiendes la intensidad y calidad de lo que les está sucediendo.
  • Se su roca emocional, se bueno y calmado.
  • Abrázalos – el contacto es vital para calmar y consolar a un niño.

La Profesora Sunderland, es la Directora de Educación y Entrenamiento del Centro de Salud Mental Infantil en Londres. Es la experta que lidera en el desarrollo de los cerebros de los niños y es una autora ganadora de premios de la Asociación Médica Británica, que ya ha escrito más de 20 libros acerca de la salud mental de los niños.

El libro de Sunderland, “El libro definitivo de como criar a un niño”,  que se publicará en breve, provee una guía paso a paso de cómo reaccionar ante cada cambio en el humor de un niño, hasta como abrazar a un bebé que llora.

Imagen: tim & annette, xchng.