¿Afectan al feto las emociones de la madre?

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Todos somos producto de nuestra historia de desarrollo en el útero materno.

Pampa Sarkar

Os puedo confesar que una de mis preocupaciones esenciales es la preparación al parto, pero no sólo la física, sino y sobre todo, la emocional.

Hace poco alguien me comentaba: “La mayoría de la gente se dedica a la preparación al parto y no sabe que la más importante es la crianza.”  Bueno, esa era su percepción, la mía es totalmente distinta: primero los cimientos y después la casa.

Algo que me preocupa desde siempre es el estado emocional de la madre. Por eso he recogido investigaciones que resuelven mi preocupación. Sigue leyendo.

¿Afectan al feto las emociones de la madre?

Según el modelo bio-psico-social propuesto por D. R. Rutter y Lynn Quiner “las emociones químicas” de la madre afectan al feto de manera que este evocaría las mismas respuestas emocionales de la madre, junto con sus respectivas consecuencias y sensaciones fisiológicas.

Los niveles prenatales de ansiedad en la mujer embarazada, afectan no solo la vida del bebé, sino también a su futuro. El estrés y la ansiedad de la madre de manera continuada pueden conducir en un futuro a que el niño presente problemas de atención , hiperactividad y, posiblemente, de conducta.

La Psicobióloga Vivett Glober: el modo en que el bebé se desarrolla en el útero afecta al niño durante toda la vida. Y la manera en la que el bebé se desarrolla en la matriz depende del estado de la madre de su alimentación y de sus emociones.

¿Entiendes ahora por qué considero fundamental que el trabajo se haga desde la base?

Me encantaría saber que opinas tú.

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La risa y el embarazo

¿Piensas que la risa puede tener algún efecto en el embarazo?

Un estudio americano publicado en “Fertility and Sterility”, liderado por un grupo de investigación israelí, llevó a cabo el siguiente experimento. Seleccionó a 219 mujeres que se estaban sometiendo a un tratamiento de fertilidad, de ellas, 110 tuvieron sesiones durante 15min al día con un humorista tras el tratamiento de reproducción asistida. Unaves que analizaron las tasas de gestación respecto al otro grupo que no tuvo este tratamiento, los resultados indicaron que hubo mayores tasas de embarazo en aquellas mujeres tratadas con la risa. La risa está relacionada con una disminución de los niveles de estrés.

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El embarazo es un momento muy especial para tu cuerpo que tiene línea directa con el placer y el bienestar. De forma natural, nuestro cuerpo aumenta sus niveles de endorfinas, las cuales se producen al sentirnos felices. La risa hace que estas hormonas aumenten de forma espectacular en la sangre. Además, el sistema inmunitario se estimula, con lo que se mejoran las defensas, cosa muy favorable durante el embarazo.

La risa siempre es buena, pero reírte en el embarazo tonifica la musculatura de forma pasiva, se mueven un montón de músculos y favorece el buen estado físico, a parte del mental.

Un proverbio chino afirma que, para estar sano, hay que reírse 30 veces al día. Con una carcajada se activan casi todos los músculos que hay en la cara (unos 400 músculos), algo que no sucede cuando tu rostro muestra una expresión triste y seria.

Al estar bajo estrés, ansiedad o depresión disminuye nuestro nivel de oxígeno. Respiramos más rápido, de forma superficial e irregular, con lo que acumulamos dióxido de carbono en la sangre. Reír a carcajadas es el mejor remedio. La risa abdominal ayuda a proporcionar una exhalación más larga, limpiando nuestros pulmones del aire residual y reemplazándolo por aires fresco con un alto nivel de oxígeno.

Con la risa aprendemos a ver las cosas desde el lado positivo. Es una forma sencilla de mejorar la salud y además es placentero. A través de ella, favorecemos el control de las emociones, dando más valor a las agradables: alegría, gozo, entusiasmo, motivación, felicidad… y perdiendo fuerza la tristeza, la pereza o la apatía.

Trabajar con la risa durante la gestación aporta grandes beneficios, ya que ayuda a que el proceso sea más fácil, natural, relajado, sano y alegre.

La risa es una de las primeras formas de comunicación del ser humano. Practicar la risoterapia en pareja es una grata experiencia. Ayuda a ambos a conectar con su niño interior, dejándole salir desde la inocencia y el desenfado. Se aprende a encontrar la manera de afrontar las adversidades cotidianas, a liberar sus miedos y tensiones, y a expresar, mediante el juego, el movimiento y la respiración, toda la alegría e ilusión que llevan dentro.

Robert Burton (Autor de “La anatomía de la melancolía”) dice:

La risa prolonga la vida, mejora el humor y rejuvenece.

Por eso yo abogo por la psicología positiva, me inclino más por el vaso medio lleno y creo fielmente en los efectos de la risa.

Os animo a incrementar vuestra positividad y a tomaros la vida con más calma.

¿Quieres vivir la experiencia de la risoterapia? Visita  nuestra web amiga: Psicodiversia.

Imagen: Rick Hawkins, freeimages.com

Miedo a la infertilidad, el cuerpo y la mente

Tener un hijo es una experiencia maravillosa. Muchas mujeres desean con todas sus fuerzas tener uno  y no lo consiguen. Las razones de esa posible infertilidad pueden ser médicas, pero… no siempre es esa la causa.

A lo mejor te ha pasado a ti: después de un tiempo intentando quedarte embarazada, no lo logras y empiezas a inquietarte… ¿Me pasará algo?, ¿o será a mi pareja? , ¿y si no podemos tener un hijo? Lo comentas en tu círculo de amigos: los médicos dicen que todo está bien, pero la cuestión es que no te quedas embarazada. ¿Cómo te hace sentir esto?

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Pues bien,  las emociones, los  pensamientos, los  sentimientos, la imaginación y la preocupación por lo que todavía no ha ocurrido, están influyendo en nuestro psiquismo. Las creencias, las experiencias traumáticas, los fracasos anteriores, también  nos están afectando.

Entre lo que pienso, lo que siento y  lo que imagino,  hay un desgaste energético que debilita nuestro sistema hormonal, neurológico y psicológico.

El estrés, la ansiedad y la angustia también juegan a la contra, desregulando además todo nuestro sistema emocional.

¿Qué puedes hacer cuándo te encuentras en esta situación?, ¿cómo  actuar?

Controlar esos sentimientos es complicado cuando no puedes dejar de pensar en ello. Para eso, es necesaria una autorregulación emocional, esto es, ver el sistema de creencias en el cual te apoyas, la autoaceptación …

En definitiva, hay  que trabajar la mente, a la vez que el cuerpo. Y esto es más fácil de conseguir a través del  Yoga.

Yoga=Yugo= cuerpo-mente.

Los 50 beneficios del yoga, lee y juzga tú misma.

Puede que creas que sola no puedes, pero no es así, solo necesitas empezar a practicar.

En los próximos posts:

Los efectos de la risa en la fecundación

El yoga de la risa.

Imagen: Paul Alexander, xchng.

Los cambios emocionales durante el embarazo

Primer trimestre

Cambios emocionales de la mamá

Durante  el primer trimestre, la mujer experimenta una serie de cambios emocionales y psicológicos que pueden influir en su comportamiento. En lo referente al plano emocional está muy sensible, de mal humor y suele llorar con facilidad.

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Según opina Rodríguez Rozalén, este periodo se caracteriza por la presencia de estrés e inseguridad. La inseguridad viene dada por el hecho de que al principio, la mujer no tiene completa certeza de si está realmente embarazada; por otro lado, el estrés puede venir provocado por las nauseas y vómitos que pueden aparecer en este periodo.

Hay diferentes maneras de vivir cada embarazo. Muchas mujeres experimentan un profundo bienestar y un gran aumento de energía. Otras pueden sentirse muy sensibles y agotadas. Pero además, existe una tercera posibilidad, y es que puede haber mamás que experimenten ambas sensaciones al mismo tiempo, lo que se conoce como ambivalencia.

La embarazada tiene la sensación de que desea dormir más de lo habitual (hipersomnia). Esta necesidad de dormir se asocia a la “identificación con el feto” y está causada por los cambios hormonales y la sensación de incógnita. Es también frecuente que las mamás tengan sueños relacionados con robos o vaciamiento, que reflejan su temor a un aborto.

Por otro lado, la presencia de insomnio se puede considerar como una manifestación de estrés ante el embarazo.

En general, todas las embarazadas tienen altibajos emocionales, sienten inestabilidad y angustia (que son absolutamente normales) por lo que necesitarán mucho afecto de sus parejas.

Existe otro concepto conocido como Temores Femeninos. Aunque el embarazo sea totalmente deseado, hay una serie de temores que acechan a la mamá como por ejemplo:

  • Surgen dudas acerca de su capacidad para ser madre.
  • Existe una preocupación por el aspecto físico, las mamás creen que van a dejar de ser atractivas.
  • Puede existir cierto sentimiento de inutilidad, ya que se preguntan si podrán seguir haciendo las mismas cosas que hacían antes de quedarse embarazadas.
  • Incomprensión de sus sentimientos de tristeza y sus cambios repentinos de humor.

En cuanto a la ligazón emocional entre mamá y bebé, en este primer trimestre no es muy notoria. Pero a medida que el embarazo va avanzando, las ansiedades y los mecanismos de rechazo van desapareciendo debido al deseo creciente de ser madre.

Cambios emocionales del bebé

Tal y como afirma Rodríguez (2003) la vida emocional de toda persona se desarrolla en el interior del útero materno y aunque es difícil hablar sobre la vida psíquica del feto cuando tiene tan poco tiempo de vida, lo que sí que es cierto es que comienza a responder de manera refleja a algunos estímulos, lo que implica su capacidad de sentir.

A pesar de que este periodo es el inicio del embarazo, la madre comparte muchas cosas con el bebé, y una de ellas son las endorfinas (sustancias que proporcionan bienestar). Debido a esto, cuando la mamá se siente feliz, contribuye a que el bebé experimente sensaciones de placer y bienestar. (Rodríguez, 2003: 30)

Segundo Trimestre

Cambios emocionales de la mamá

En esta segunda etapa las emociones comienzan a estabilizarse. Cada vez hay más evidencia del embarazo, así que los temores ante una posible pérdida van siendo cada vez menores.

Desaparece el cansancio y el malestar propio del primer trimestre. Y aparece en la mamá un sentimiento de seguridad debido a que ya se notan los movimientos fetales (a pesar de ser tenues: burbujas o aleteos). El hecho de que los movimientos del bebé sean cada vez más perceptibles hacen que el embarazo se vea como una realidad, y que el bebé pueda percibirse como una individualidad. La embarazada empieza a notar estos movimientos y esto desencadena un profundo sentimiento de cercanía y unión; empieza a reforzarse el vínculo afectivo entre mamá y bebé que había comenzado en el periodo anterior.

Se experimentan sentimientos de alegría, de plenitud y se siente gran ilusión por el nacimiento del hijo, que se manifiesta con los preparativos para su llegada. Pero también se experimentan sentimientos de ansiedad debido al temor de que el bebé tenga malformaciones, por el miedo a morir en el parto, por el miedo a no estar preparada para ser madre, y otros miedos que experimentan las embarazadas que comentaré más adelante.

Otro aspecto que puede darse en las embarazadas es la bajada de autoestima por el hecho de perder la figura y por no vivir con naturalidad los cambios corporales que se van produciendo.

Durante esta etapa es frecuente que la embarazada busque figuras maternas (la madre o la pareja) ya que necesita sentirse protegida. Incluso a veces, los conocidos antojos pueden interpretarse como su necesidad de que aquellos que la rodean estén pendientes de ella.

Cambios emocionales del bebé

Sus sentidos están tan desarrollados que incluso es sensible a la luz, pues llegará a girar la cabeza en busca de las fuentes luminosas.

En este periodo ya es capaz de captar sonidos, así que los latidos del corazón de la madre, y la voz de su padre y de su madre, tendrán efectos muy gratificantes en el bebé. Además, el bebé puede captar sonidos a través del líquido amniótico… En esta fase del embarazo se produce la creación del tejido cerebral y, por tanto, una hipotética capacidad para asociar sonido y movimientos y también para recodar. Las voces de sus padres serán un estímulo muy positivo.

Además de todo esto, el bebé percibe los estados de ánimo de la mamá, como alegrías, disgustos, etcétera.

Tercer trimestre

Cambios emocionales de la mamá

Este periodo se caracteriza por la sobrecarga. Si el embarazo ha transcurrido sin problemas, aumenta la confianza de la mamá y sus temores comienzan a disminuir.

Es en este trimestre cuando el deseo de conocer al bebé se hace más intenso, a la vez que las mamás empiezan a sentir ansiedad por el parto y por los cuidados que requerirá su bebé. Pero además, según Corbella (1994) éste es un momento de placidez mezclado con cierta impaciencia, y es en este trimestre cuando el vínculo emocional es mucho más fuerte, por lo que comienza a surgir el instinto maternal.

Casi al final del embarazo crece un sentimiento de incertidumbre y ansiedad debido a la inminencia del nacimiento. La madre experimenta una serie de sentimientos como miedo al dolor del parto o a la muerte, miedo a que el bebé sufra algún daño al nacer o a que tenga alguna deformidad, dudas sobre su capacidad para criarlo bien, etc., que hacen que de nuevo experimente ansiedad.

En este momento el entorno que rodea a la embarazada cobra gran importancia, ya que puede contribuir a que las ansiedades aumenten debido a que las “predicciones,”, “consejos” y “opiniones” puede que no sean muy oportunos a pesar de no ser malintencionados.

Cambios emocionales del bebé

Este tercer trimestre es un momento estupendo para hablar al bebé, ponerle música y estimularle mediante caricias, ya que está en un periodo de gran receptividad.

Fuente:  Embarazo de emociones. (Romina Canónigo Pizarro)

Bibliografía:

  • Brazelton, T., y Cramer, B. (1993) La relación más temprana. Padres, bebés y el drama del apego inicial. Barcelona: Paidós.
  • Brazelton, T. (1994) Su hijo. Momentos clave en su desarrollo desde el periodo prenatal hasta los seis años. Cambridge (Mass.): Perseups cop.
  • Corbella, J. (1994) Enciclopedia descubrir la Psicología. Tomo 8. Tener hijos. Psicología del embarazo y del parto. Barcelona: Ediciones Folio S.A.
  • Rodríguez, M. (2003) Pronto seremos tres. La aventura de ser padres por primera vez. Barcelona: Parragón Ediciones, S.A. 

¿Por qué los niños no vienen con manual de instrucciones?

Mano grande de mamá sostiene la mano pequeñita de su bebé. Ambas manos abiertas.

Muy fácil, porque el instinto de una madre basta para saber qué hacer en cada situación. El problema es que hemos dejado de atender a nuestros instintos, hemos perdido la capacidad de “oír” a nuestros hijos y creemos que no sabemos nada, que no seremos capaces de criar a nuestro hijo sin ayuda. Y, como consecuencia de ello, corremos a pedir ayuda al Dr. Google o a la vecina antes de escuchar a nuestro corazón y hacer lo que ya sabemos, hacer aquello para lo que estamos preparadas, criar a nuestro hijo.

Piensa que tu bebé es distinto de TODOS los bebés del mundo. Ha tenido su propia experiencia durante el embarazo, sus propios estímulos, su llegada al mundo será única y distinta de los demás, sus papás, su familia, su entorno. TODO es distinto e irrepetible de un bebé a otro, incluso si son hermanos. Por eso es importante entender las necesidades de cada bebé por separado y olvidarse de lo que le hizo bien al hijo de la vecina, a tu amiga o, incluso, a tu madre.

La vida comienza en el útero no en la sala de un hospital. Durante ese tiempo, el bebé y la madre forman un único ser. El bebé no sabe lo que es pasar hambre, tener frío o estar solo. Está las 24 horas con mamá, ella lo cuida, lo protege, lo alimenta y le da cariño. ¿Por qué cuando llega a este mundo todo eso se pierde? ¿Acaso es un castigo nacer?

Hasta los dos años el niño se considera parte de la madre, no sabe que es un ser independiente, por tanto tiene necesidad física y emocional de ella. No está enmadrado. No está mimado. NO. Constituye una etapa normal de su desarrollo y si luchamos contra ella es cuando surgirán problemas.

Cuando nace un potrillo es capaz de ponerse en pie a las pocas horas, reconocer a su madre entre todas las de la manada y alimentarse cuando lo necesita. Lo mismo ocurre con otras especies. Sin embargo, el bebé cuando nace no es capaz ni de girarse sobre su cuerpo y es dependiente para todo. Según una teoría, esto se debe a que la gestación se acortó en la mujer al pasar a una posición erguida. La posición vertical supone que la pelvis debe soportar todo el peso del bebé durante el embarazo y que se convierte en canal de paso durante el parto. Esto condiciona un tamaño límite del bebé. Esta teoría mantiene que el bebé debería permanecer en el útero unos 6 meses más, pero como esto no es posible hay que realizar una exterogestación durante este tiempo. Esto es, mantener, en la medida de lo posible, las condiciones que tenía el bebé en el útero: amamantarlo a demanda; contacto piel con piel (de la madre o del padre); brazos, brazos y más brazos, cogerlo todo lo que se quiera y más; colecho; y lo más importante de todo, no dejarlo llorar.

Todo esto reforzará el apego y desarrollará su autoestima de tal forma que cuando aprenda a moverse por sí mismo y quiera explorar el mundo que le rodea, tendrá la suficiente confianza para poder separarse de su madre sin que ello le suponga un momento de pánico y estrés.

Autora: Virginia Rubio Quintana (Veterinaria, Maestra infantil, madre y colaboradora en el blog)

La primera mirada de tu bebé es para tí

Hoy quiero compartir con vosotros la descripción de la primera mirada del bebé hacia su madre y como se instala el vínculo.

Bebé recién nacido con los ojos abiertos.

La vida empieza donde empieza la mirada

Amélie Nothomb, Metafísica de los tubos

Esta descripción magnífica la hace el  Dr. Marc PILLIOT (Pediatra – Presidente de la CoFAM) en el artículo titulado:  La mirada del recién nacido.  El documento completo lo podéis ver aquí, para que lo leáis  tranquilamente. No tiene desperdicio. Espero que lo disfrutéis tanto como yo.

… Si se deja al niño y a los padres tranquilos, sus comportamientos son bastante estereotípicos en las dos primeras horas de vida.

  • La madre está en un estado de “preocupación maternal primaria” (Winnicot) en que, en el plano emocional, está total y exclusivamente disponible para responder a su hijo. Empieza rozando los brazos y las piernas de su bebé, luego empieza a tocarlo con más firmeza, a acariciarlo, a masajearlo; respira su olor; pone su cara frente a la suya para mirarlo a los ojos y por fin comienza a hablarle con voz aguda, “voz de madre” dicen los expertos, especialmente atractiva para el bebé, que las prefiere así.
  • El padre toma rápidamente una actitud protectora: posa tímidamente la mano sobre la espalda del bebé, luego rodea la cabeza de su mujer con el otro brazo o le coge la mano, y finalmente se inclina para mirar a su bebé los ojos.
  • En cuanto al recién nacido, tras un periodo de reposo en un estado de vigilia tranquila que puede durar varios minutos, comienza una actividad oculo motriz impresionante. Aunque tenga el pecho al alcance de la boca, al principio le interesará mucho más el rostro de su madre y sobre todo sus ojos: la mirada del recién nacido se vuelve concentrada, intensa, profunda, llegando al máximo hacia los 20 minutos de vida. Después, el bebé mira la forma redonda y destacada del pezón, que comienza a desprender un olor que evoca el líquido amniótico. Ya en la primera media hora de vida, el bebé empieza a gesticular con la boca, a mover los labios y la lengua, a chuparse los dedos impregnados de líquido amniótico, y luego a reptar hacia el pecho aromático usando su fuerza muscular y su reflejo de marcha para impulsarse a empujones, entrecortados con periodos de descanso (reflejo de reptación). Hacia los 50 ó 60 minutos de vida, por término medio, alcanza el pecho, mueve la cabeza de un lado a otro, se coloca sobre la areola, toma una buena parte del pecho sin hacer daño al pezón y empieza a mamar de forma eficaz (reflejo de búsqueda). Durante la toma, la madre y el bebé se miran. Toda esta impresionante y emocionante actividad del recién nacido dura aproximadamente una hora y media. Después de ese lapso de tiempo no se registra más actividad, y a las dos horas de vida la mayoría de los niños ha vuelto a cerrar los ojos….

“La primera mirada de tu bebé al mundo, es para ti” – “Es absolutamente maravilloso” responde la madre. El recién nacido parece estupefacto de encontrarse ahí. Esa mirada es como un puente tendido hacia la vida que empieza: permite al bebé orientarse en nuestro mundo. Antes, todo era oscuro y borroso. Ahora, de repente, la luz inunda el espacio.

El recién nacido abre los ojos y mira: descubre entonces lo que hay a su alrededor. La voz familiar de su madre la trae las palabras que lo informan: “Sí, bebé, yo soy tu madre…”.

Imagen: guenter m. kirchweger, xchng